27 Feb 2019 Reportaje Eficiencia de recursos

La industria del turismo acelera el paso en la lucha contra los plásticos

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La industria de los viajes y el turismo está tomando medidas para reducir su huella plástica y alentar a sus clientes a hacer lo mismo, a medida que las playas más hermosas del mundo comienzan a pagar un alto precio por nuestro voraz consumo de plástico.

Thomas Cook, uno de los operadores turísticos más grandes de Gran Bretaña, dijo en noviembre de 2018 que durante el próximo año eliminaría alrededor de 70 millones de artículos de plástico desechable de sus operaciones domésticas, aviones y hoteles de marca durante el próximo año.

Un programa piloto en su campaña #noplaceforplastic (#sinlugarparaelplástico) se ejecutará este verano en la isla griega de Rodas, donde la compañía probará alternativas sostenibles y trabajará con la comunidad local y el gobierno para mejorar la infraestructura de reciclaje.

Thomas Cook probará artículos de tocador sin plástico en algunos de sus hoteles y promoverá el uso de fuentes de agua para evitar el consumo de botellas desechables. La compañía también trabajará con los diseñadores sostenibles Wyatt y Jack para convertir los artículos inflables rotos y desechados, como colchones acuáticos y salvavidas, en bolsos y accesorios vacacionales. En su línea aérea, eliminará las envolturas de plástico de los auriculares y reducirá el tamaño de sus bolsas para las compras libres de impuestos.

"Esto es muy importante, porque muchos de los destinos turísticos a los que viajamos no tienen sistemas adecuados de reciclaje", dice Xavier Font, profesor de mercadeo de sostenibilidad en la Universidad de Surrey. "Las medidas son importantes para crear conciencia entre los interesados en el destino y, más aun, para empoderarlos en la búsqueda de soluciones", añade.

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Si bien el turismo contribuye con el 10% del producto interno bruto global y proporciona uno de cada 10 empleos en todo el mundo, ONU Medio Ambiente ha comprobado que el uso de recursos clave para la industria, como la energía y el agua, está creciendo proporcionalmente a la generación de residuos, incluida la basura marina, la contaminación por plásticos, las aguas residuales y las emisiones de gases de efecto invernadero.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) informó en junio de 2018 que cada verano, cuando más de 200 millones de turistas visitan el Mediterráneo, el ingreso de plástico al mar aumenta 40%. Considerando que 80% de todo el turismo se realiza en las zonas costeras, es probable que este patrón destructivo se repita en otros lugares.

En abril pasado, Filipinas cerró temporalmente la isla de Boracay para retirar aguas residuales vertidas y mejorar los sistemas de drenaje. Tailandia cerró la famosa Maya Bay, popularizada en la película La Playa (2000), para permitir que se recuperede la contaminación y otros daños causados por los turistas. Y en 2017, Indonesia declaró una “emergencia de basura” en partes de Bali.

Como parte de su campaña Mares Limpios, ONU Medio Ambiente está trabajando con gobiernos, empresas y ciudadanos para reducir el consumo de plásticos desechables. Docenas de hoteles de la Asociación de Hoteles de Phuket, Tailandia, y la aerolínea Hi Fly se han unido a la campaña.

Y mientras aumenta la consternación pública por los efectos del plástico en los océanos, la industria cada vez toma medidas más enérgicas contra los plásticos de un solo uso. Delta Airlines, Alaska Airlines, American Airlines, Virgin Australia y United Airlines se encuentran entre las compañías que se han comprometido a eliminar plásticos de un solo uso como pajitas y agitadores. Por ejemplo, Ryanair ha prometido eliminar todos los plásticos no reciclables para 2023 y optar por cubiertos de madera y tazas de café biodegradables.

El grupo hotelero Iberostar ha confeccionado los uniformes de su personal a partir de plástico reciclado y está eliminando los plásticos de un solo uso de sus habitaciones, mientras que la Walt Disney Company está dispuesta a prohibir las pajitas, los vasos y los agitadores de plástico de un solo uso en casi todos sus parques temáticos y resorts desde mediados de 2019.

El gigante hotelero Hilton se comprometió a deshacerse de las pajitas de plástico en sus 650 ubicaciones y eliminar las botellas de plástico de sus conferencias, y Marriott International está eliminando las pajitas de plástico y reemplazando las pequeñas botellas de artículos de tocador con dispensadores en sus hoteles de América del Norte.

MSC Cruceros apunta a eliminar los plásticos de un solo uso para marzo del próximo año, mientras que el operador de cruceros noruego Hurtigruten dice que ha eliminado todos los artículos de plástico de un solo uso innecesarios. Lindblad Expeditions, una compañía de cruceros de aventura, también anunció que sus 13 barcos son libres de los plásticos de un solo uso.

Royal Caribbean indicó que sus 50 barcos dejarían de usar pajitas de plástico a fines del año pasado, mientras las líneas P&O Cruises y Cunard planean abolir las pajitas de plástico, las botellas de agua y los agitadores para 2022, y Norwegian Cruise Line Holdings lanzó una iniciativa contra los plásticos que incluye la prohibición de las pajitas.

Si bien la eliminación de productos plásticos es positiva, la industria debe hacer más, dice Font.

“Eliminar las pajitas de plástico es un ejemplo de una acción positiva que puede tomar un grupo hotelero para crear conciencia en los trabajadores y los clientes respecto a este tema. Pero esto no puede ser lo único que haga la empresa. De lo contrario, sería sólo algo simbólico", añade.

En su Informe de Competitividad de Viajes y Turismo de 2017, el Foro Económico Mundial señaló que la degradación del medio ambiente estaba teniendo un efecto grave en el sector turístico: a medida que el capital natural se agota a causa de la sobrepesca, la deforestación o la contaminación del agua y el aire, los ingresos del turismo disminuyen.

"Dada la estrecha relación entre los recursos naturales y un segmento muy grande de la industria del turismo, entonces, la falta de progreso en el fomento de la sostenibilidad, tanto desde el punto de vista general como sectorial, reducirá las oportunidades de desarrollo turístico", indica el informe.

Algunos operadores turísticos están yendo más allá, y, por ejemplo, ofrecen vacaciones diseñadas para ayudar a los turistas a abandonar sus hábitos contaminantes. Por ejemplo, la empresa Responsible Travel tiene una sección de "sin plásticos desechables" en su sitio web, mientras que la empresa Undiscovered Mountains ofrece un viaje libre de plástico en los Alpes franceses que incluye una noche en un refugio donde los huéspedes deben llevarse consigo su basura.

Las soluciones innovadoras para los desafíos ambientales estarán en el corazón de la cuarta Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en marzo. El lema de la reunión es “Piensa en el Planeta. Vive simple”.

Las autoridades en algunos destinos turísticos populares están haciendo precisamente eso. Fort Myers Beach, en Florida, prohibió la venta o el uso de pajitas de plástico en toda la isla para proteger a las tortugas que anidan en las playas. En Italia, el archipiélago de Isole Tremiti ha prohibido todos los platos, vasos y utensilios de plástico, con multas para los que no cumplan.

Si bien estas iniciativas pueden ofrecer inspiración a otros en la industria, Font dice que la escala del problema de la contaminación plástica exige un enfoque de colaboración aún mayor.

“Lo que necesitamos es que las asociaciones de la industria apoyen estas acciones individuales [por parte de los operadores turísticos, etc.] e introduzcan estándares en todo el sector como requisito para ser miembro de las asociaciones", añade.

La Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas está desarrollando una manera de medir la sostenibilidad del turismo para crear un estándar internacional. Con el tiempo, la norma podrá conectar los indicadores de turismo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para ampliar las mediciones existentes más allá de los indicadores basados en los datos económicos.

Además de la industria, los individuos también pueden desempeñar un papel. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo ha instado a los viajeros a minimizar su huella plástica haciendo cuatro cosas simples: tener su propia botella de agua y sistema de purificación, llevar una bolsa plegable, rechazar pequeñas botellas de artículos de tocador en hoteles y reciclar sus residuos plásticos.

Son pasos simples, pero si son tomados por cada uno de los 1.300 millones de turistas internacionales, podrían hacer una gran diferencia.