El Informe sobre la Brecha de Emisiones 2018 de ONU Medio Ambiente examina de cerca los compromisos que han hecho los países para reducir sus emisiones.

El estudio calcula hasta dónde llegan esos compromisos para prevenir niveles peligrosos de calentamiento y muestra cuánta acción adicional es necesaria para mantenernos en un camino seguro. Entonces, ¿qué pasará con las emisiones de gases de efecto invernadero en el futuro? Todo depende de la cantidad de países que decida reducir sus emisiones. Los científicos han modelado una serie de escenarios, teniendo en cuenta los compromisos climáticos de los países bajo el Acuerdo de París, conocidos como "Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional" o NDC.

¿Qué pasará con las emisiones globales de gases de efecto invernadero si los países cumplen todos sus compromisos climáticos? Y, ¿qué pasará si se quedan cortos?

El escenario de referencia representa lo que pasaría con las emisiones si no se hubiesen elaborado políticas climáticas desde 2005.  

El escenario de políticas actuales considera todas las políticas en vigor y asume que no se tomarán medidas adiciones.

El escenario de NDC no condicionadas asume que los países cumplirán todos sus compromisos climáticos que no tienen condiciones.

En el escenario de NDC condicionadas se asume que los países alcanzarán todos sus compromisos, incluso aquellos hechos con condiciones.

Si queremos prevenir un calentamiento de 2°C para 2100, nuestras emisiones no deben superar las 40 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2030.

Para limitar el calentamiento en 1.8°C para finales de siglo, las emisiones deberán reducirse aun más, por debajo de las 34 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2030.

Y para evitar el aumento de temperatura a 1.5°C para 2100, nuestras emisiones totales deberán permanecer por debajo de las 24 gigatoneladas de CO2 equivalente.

Para mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C, las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben comenzar a reducirse rápidamente antes de 2020. Por el momento, nuestras emisiones de gases de efecto invernadero no muestran signos de comenzar a disminuir. De hecho, después de mantenerse estables de 2014 a 2016, las emisiones globales volvieron a aumentar en 2017. Pero hay razones para tener esperanza. Si actuamos juntos, y si actuamos rápidamente, todavía es posible que evitemos niveles peligrosos de calentamiento. Todos los países, ya sean desarrollados o en desarrollo, tienen un papel que desempeñar en esta lucha. Y la buena noticia es que es posible reducir las emisiones sin sacrificar el crecimiento económico.

Un número de países ya inició su trayectoria de reducción de emisiones, y hay más países en vías de hacerlo pronto.

La magnitud de las emisiones de China, Estados Unidos y, en menor medida, India y Europa, eclipsa al resto del mundo si trazamos las emisiones de cada país desde 1950.

En esta cuadrícula, organizada geográficamente, la tendencia individual de cada país es más evidente. De esta forma, podemos descubrir donde las emisiones ya van en descenso, y donde siguen en aumento.

19 países — incluyendo a Alemania, Noruega y varios antiguos estados soviéticos — alcanzaron su punto máximo de emisiones antes de 1990.

De las 43 economías desarrolladas y emergentes enlistadas en el Anexo I del Acuerdo de París, se espera que todas menos una (Turquía) comiencen a reducir sus emisiones antes de 2020.

Para 2030, hasta 57 países — que representan 60% de las emisiones globales— habrán comenzado su reducción de emisiones si cumplen sus promesas.

Pero este esfuerzo es insuficiente: incluso si todos los países cumplen sus compromisos actuales, las emisiones globales seguirán en ascenso.

Todos los países deben trabajar para reducir sus emisiones, aunque el mayor impacto provendrá de los cuatro principales emisores: China, Estados Unidos, la Unión Europea e India, que en conjunto producen más de 56% de todos los gases de efecto invernadero que se generaron en la última década. Si actuamos con rapidez, todavía es posible que cumplamos el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París: limitar el calentamiento a 1.5ºC.

¿Cuáles países son los mayores emisores? Y, ¿cuáles países están en vías de cumplir sus compromisos?
Incierto No

No todos los países están haciendo lo necesario para reducir sus emisiones y limitar el calentamiento global. Aquí, el tamaño de las celdas representa el volumen de las emisiones de cada país, para que podamos detectar a los productores.

China, el mayor emisor, es responsable de 27% de todas las emisiones — aunque hay evidencias de que podría comenzar pronto la reducción —.

Estados Unidos y la Unión Europea son responsables de más de un quinto de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. En Estados Unidos, en promedio las emisiones han comenzado a disminuir desde 2004.

Las emisiones de India representan 7.1% del total, y aunque continúan creciendo al ritmo de la economía nacional, los compromisos al menos son compatibles con el objetivo de 2ºC establecido en París.

Las emisiones de gases de efecto invernadero de Rusia representan 4.6% del total global y han crecido a un ritmo de 1% anual desde 2014.

Incluso si los países cumplen con todos sus compromisos climáticos “no condicionados”, es probable que la temperatura promedio del planeta aumente a aproximadamente 3.2°C para fines de este siglo, mucho más allá de la meta del Acuerdo de París. Entonces, ¿a dónde vamos desde aquí? El mensaje es claro: los países deberán aumentar la ambición de sus compromisos climáticos si queremos evitar efectos catastróficos del cambio climático. También deberán implementar políticas nacionales inteligentes que puedan traducir esos compromisos en un progreso real en el terreno.

Tenemos mucho por hacer, pero la buena noticias es que ya estamos aprendiendo qué es lo que funciona.

Políticas ambiciosas que impulsen y sostengan la innovación pueden ayudarnos mucho a cerrar la brecha de emisiones. Los gobiernos pueden liderar el camino apoyando activamente la innovación y dando forma a los mercados para las nuevas tecnologías de reducción de emisiones. Tales políticas pueden tener un impacto enorme, como hemos visto con los paneles solares.

La energía total de los paneles solares instalados en el mundo se ha disparado en los últimos años.

El crecimiento actual de la energía solar superó ampliamentelas expectativas.

El desarrollo de tecnologías de vanguardia con bajas emisiones de carbono es fundamental para cerrar la brecha de emisiones, pero esto no sucederá por sí solo. El Informe sobre la Brecha de Emisiones de 2018 establece cinco principios para ayudar a las autoridades a elaborar políticas ambiciosas y eficaces para impulsar la innovación y llevarla al mercado.

488 empresas de 38 países adoptaron compromisos de reducción de emisiones en línea con el Acuerdo de París.

Más de 60 gobiernos estatales, regionales y municipales, y empresas multinacionales se comprometieron a tener flotillas de vehículos libres de emisiones.