11 Feb 2019 Story Sustainable Development Goals

Necesitamos construir más redes de mujeres en la ciencia

Entrevista con Joyce Msuya, Directora Ejecutiva interina de ONU Medio Ambiente.

¿Por qué la ciencia?

Nací en Dar Es Salaam, Tanzania, con raíces familiares en Usangi, cerca del Monte Kilimanjaro. Tuve suerte porque mis padres eran organizadores comunitarios en nuestro pueblo, educados en finanzas y economía durante la etapa pre-independencia de este país. No eran científicos, pero tenían la visión clara de que todos sus seis hijos estudiaríamos ciencia. Así que fue un pequeño empujón seguido de un gran aliento. Mis padres creían firmemente que necesitábamos una base sólida en la ciencia para poder analizar el mundo y hacer lo que quisiéramos. Pensaban que la ciencia proporcionaba una base analítica sólida y flexibilidad para seguir carreras científicas o no científicas más adelante.

En ese momento éramos una familia inusual en comparación con la norma en África del Este. Ahora algunos de mis hermanos son médicos, ingenieros, contadores y tengo una hermana que audita sistemas de tecnología de la información para ganarse la vida. Mucha gente comentaba que la ciencia no es la “profesión correcta para las mujeres”, sin embargo, a mí me atraía la ciencia porque tenía curiosidad. Hoy, haga lo que haga en mi vida, me parece que tengo la tendencia de estimular a las personas y a las ideas más de lo normal.

¿Qué tan difícil fue crecer en África del Este con un interés en la ciencia?

En los años 70 y 80 había muchas buenas escuelas misioneras que tenían una base sólida en la ciencia, sin embargo, no era común que una niña estudiara física, química y biología. ¡Afortunadamente tuve una maravillosa directora y mentora, Mama Kamm, que creía que las mujeres debían hacer ciencia, cocinar y coser!  Obtuve un título en inmunología y bioquímica. Cuando acudí a competencias o eventos de ciencia era una de las pocas mujeres que participaban y me quedó claro que los hombres dominaban este campo. En ese momento parecía desalentador, pero me ayudó a construir la resiliencia que más tarde necesitaría para trabajar en otros entornos dominados por hombres.

¿Qué obstáculos enfrentaste cuando saliste de Tanzania?

Fui a Glasgow, Escocia, para obtener un título en ciencias y descubrí que si había pocas mujeres estudiando esta carrera en la universidad, las africanas eran aún menos. Así que ahí me convertí en una joven científica africana, pero me estaba aislando porque realmente no tenía a nadie a quien admirar como un modelo a seguir, esta fue una de las circunstancias más difíciles. Cuando me mudé a Canadá para estudiar microbiología e inmunología, estaba claro que tenía que trabajar mucho más que mis colegas masculinos porque las expectativas eran mucho más bajas para mí, como mujer africana. También aprendí que necesitaba desarrollar mis propias redes de apoyo para mi ambición científica. Debido a que estaba en el extranjero, tenía que estar abierta a redes con personas no oriundas de Tanzania y mi interés por la ciencia se convirtió en el pegamento de algunas de las relaciones que desarrollé en ese momento.

¿Qué percepciones deben cambiar para que más niñas y mujeres elijan la ciencia como una carrera?

La percepción familiar lo es todo. Yo tuve suerte, pero no muchas la tienen. En segundo lugar está la percepción de tu grupo de pares, las personas que te rodean en tus años de formación influyen en quien te conviertes en la vida. En tercero, la presión social es un gran obstáculo, ¿cómo te perciben tus vecinos, tus amigos o maestros? Creo que como niña en la ciencia tienes que encontrar la manera de perseverar a pesar de esos tres niveles de presión. Es importante encontrar la forma de construir redes de mujeres como tú y pedirles apoyo y consuelo.

Muchas de mis compañeras del internado de mujeres donde crecí dirigen importantes instituciones científicas en Tanzania e, incluso ahora, sin importar dónde esté, busco apoyo en este grupo de amigas. Nuestra directora, Mama Kamm, transformó la agenda de la ciencia y las niñas en mi país; todavía la admiramos por inspirarnos.
Pero también debes recordar que tu red debe incluir a los hombres, porque como mujeres podemos aprender de ellos y contar con ellos como nuestros campeones para cambiar algunas ideas erróneas sobre las niñas y la ciencia. Por ejemplo, en mi caso observé desde el principio que mis compañeros tendían a cuestionar la autoridad mucho más que yo. La primera vez que salí de Tanzania para estudiar ciencias nunca se me ocurrió preguntar por qué no se había publicado mi artículo, pero un hombre jamás dejará de hacer esa pregunta. Decidí aprender de estos colegas y ajusté mi comportamiento profesional en consecuencia.

Pero también debes recordar que tu red debe incluir a los hombres, porque como mujeres podemos aprender de ellos y contar con ellos como nuestros campeones para cambiar algunas ideas erróneas sobre las niñas y la ciencia. Por ejemplo, en mi caso observé desde el principio que mis compañeros tendían a cuestionar la autoridad mucho más que yo. La primera vez que salí de Tanzania para estudiar ciencias nunca se me ocurrió preguntar por qué no se había publicado mi artículo, pero un hombre jamás dejará de hacer esa pregunta. Decidí aprender de estos colegas y ajusté mi comportamiento profesional en consecuencia.

¿Cómo pueden más niñas y mujeres elegir la ciencia como una carrera?

Tienes que responder a las dudas sobre ti misma porque las expectativas de las mujeres a menudo son muy diferentes y más bajas que las de nuestros compañeros masculinos. Necesitamos tener muchos más modelos a seguir porque cuando estaba creciendo no había muchas mujeres a las que pudiera admirar y pensar “quiero ser como ella”. Sin embargo, la tecnología ha hecho que actualmente sea más fácil encontrar estos modelos. Necesitamos usar nuestras historias personales para inspirar a las niñas.

La ciencia me proporcionó el ADN fundamental para realizar cualquier cosa en mi vida. Luego de comenzar mi carrera como investigadora me dediqué a la política y salud pública, y hoy, al medio ambiente. Mi base científica hizo esto posible y realmente disfruto de mi nuevo rol en ONU Medio Ambiente:  ayudamos a diseñar  la agenda ambiental global a través de un trabajo basado en la ciencia.

¿Qué oportunidades ofrece la ciencia ambiental?

La ciencia ambiental es un campo en rápida expansión y a medida que crece nuestra conciencia de los problemas ambientales hay más opciones de carrera para niñas y mujeres. Por ejemplo, puedes obtener un título en salud pública y decidir enfocarte en la contaminación ambiental.

Así que hay muchas más oportunidades y opciones. Para las mujeres, la vida nunca es blanco y negro, no importa cuánto lo intentemos, somos mucho más matizadas en nuestro enfoque sobre casi cualquier cosa, incluida la ciencia. Por eso creo que la ciencia ambiental solo puede fortalecerse si tenemos más mujeres en investigación, porque a menudo aportamos el ángulo humano a la ciencia.
Para hacer una diferencia en este campo, debemos comenzar pensando en las personas y en la humanidad. Los aspectos sociales del medio ambiente son igual de importantes. ¡Estas son oportunidades emocionantes para niñas y mujeres!