14 Dec 2017 Story Extractives

Avanza la lucha contra la contaminación en las industrias extractivas

La ciudad de Mariana, en Brasil, y la ciudad de Panguna, en la provincia autónoma de Bougainville, en Papúa Nueva Guinea, ocupan dos partes diametralmente opuestas del mundo, separadas por más de 10.000 millas.

Tienen variadas diferencias históricas, que datan de hace varios siglos, pero de una manera muy singular comparten una historia y un destino común: el de los efectos adversos de una explotación de recursos naturales que, aunque bien intencionada, terminó mal.

Si bien pocos habitantes de ambos lugares pueden haber interactuado entre sí, tienen una historia común acerca de las consecuencias desastrosas y a menudo no deseadas de la extracción de recursos naturales.

Ambos asentamientos experimentaron los peores desastres mineros de sus respectivos países y evidencian la necesidad de integración de las comunidades locales en la planificación y ejecución de la extracción de los recursos naturales.

Si bien pocos habitantes de ambos lugares pueden haber interactuado entre sí, tienen una historia común acerca de las consecuencias desastrosas y a menudo no deseadas de la extracción de recursos naturales.

En Panguna, el descubrimiento de depósitos de cobre en 1969 anunció el establecimiento de lo que entonces era la mina de cobre a cielo abierto más grande del mundo, que comenzó a producir en 1972. Sin embargo, y sin el conocimiento de muchos locales en ese momento, una disputa sobre el reparto de ingresos y el manejo de desechos mineros entre la comunidad local y los operadores de la mina conduciría a un prolongado conflicto armado que costaría casi 20,000 vidas. 

Aerial View
La minería en un área costera de Sierra Leona involucra la inundación de varias áreas que necesitan ser rehabilitadas.

A pesar de que el conflicto finalizó oficialmente en 2001, Panguna aún está lidiando con los efectos desastrosos de la minería.

"A pesar de que las minas y la tala en nuestra isla produjeron cientos de millones de dólares en ganancias, la isla no prosperó. Menos del uno por ciento de las ganancias de la mina se destinó a las comunidades locales. La mina tuvo un impacto enorme en nuestra capacidad de producir alimentos y acceder a agua potable ", dijo Helen Hakena, directora de la Agencia de Desarrollo de Mujeres Leitana Nehan, en Bougainville, durante un evento paralelo en la Tercera Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, el 4 de diciembre.

"La mina contaminó nuestra agua y transformó nuestra economía", dijo.

"Todavía gran parte de la población está expuesta al mercurio utilizado por los mineros artesanales, incluidas las mujeres embarazadas que acceden al oro. Como resultado, tenemos una alta tasa de complicaciones y deformidades de nacimiento", agregó Hakena.

De manera similar, en 2015 Brasil experimentó su peor desastre minero cuando dos presas, propiedad de la empresa Samarco, colapsaron y liberaron sus desechos de mineral de hierro a los ríos cercanos, incluido el río Doce, una importante cuenca del sudeste de Brasil.

"Todavía gran parte de la población está expuesta al mercurio utilizado por los mineros artesanales, incluidas las mujeres embarazadas que acceden al oro. Como resultado, tenemos una alta tasa de complicaciones y deformidades de nacimiento", agregó Hakena.

El incidente afectó a las comunidades a lo largo de los 650 km del cauce del río, interrumpió los medios de subsistencia y requirió una operación de limpieza de US$ 250 millones por parte de BHP Billiton, que administra conjuntamente la mina de Samarco junto con la minera brasileña Vale.

Hills and valleys
La minería de oro artesanal en Kivu del Sur, República Democrática del Congo, ha sido una fuente de contaminación por mercurio. 

Es probable que los habitantes de Mariana y Panguna, y muchas otras comunidades mineras de todo el mundo, se beneficien de una resolución de la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente que busca frenar la contaminación.

La resolución, que fue aprobada el 6 de diciembre, insta a los gobiernos y las empresas a trabajar estrechamente con las comunidades locales para garantizar que se aborde la contaminación.

El documento tiene como objetivo fortalecer las iniciativas para integrar la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en diversos sectores como la agricultura, la pesca y la acuicultura, el turismo, la minería y la energía, la infraestructura y la manufactura, entre otros. También señala la necesidad de prevenir y reducir la contaminación de estos sectores.

"Se debe promover un nuevo paradigma: las personas y el planeta sobre las ganancias. Es crucial tener una minería y un abastecimiento de metales responsables. Es necesaria una convergencia de ética y puntos de vista entre los gobiernos, las empresas y la sociedad, así como la reforma de los sistemas y prácticas de producción que actualmente benefician a unos pocos, para que puedan beneficiar a muchos ", dijo Ligia Noronha, directora de la División de Economía de ONU Medio Ambiente.

David Granger, presidente de Guyana, hizo eco de ese mensaje.

"Los recursos naturales del mundo son patrimonio de la humanidad. La gente por lo tanto, debe estar en el centro del desarrollo de nuestros recursos naturales. Al momento de tomar las decisiones, las personas deben estar antes que las ganancias. Durante el siglo pasado la búsqueda de ganancias ha venido acompañada por un aumento exponencial de las industrias extractivas. Esta expansión, sin embargo, ha agravado el daño ambiental, que puede tener un impacto negativo duradero y dañino en la dignidad humana y el bienestar”, dijo el presidente Granger.

"La contaminación en las industrias extractivas amenaza la seguridad ambiental", añadió.
 

“"Los recursos naturales del mundo son patrimonio de la humanidad. Al momento de tomar las decisiones, las personas deben estar antes que las ganancias”.

El evento coincidió con el lanzamiento de un informe sobre las fallas de las presas de relaves en la minería. La publicación, Almacenamiento de Desechos Mineros: La seguridad no es un accidente, fue elaborada conjuntamente por ONU Medio Ambiente y GRID-Arendal.

El reporte destaca seis casos de estudio de fallas en presas de desechos mineros desde 1985 y recomienda el establecimiento de un foro de partes interesadas de ONU Medio Ambiente para facilitar la regulación internacional de represas.

President Granger
El presidente de Guyana, David Granger, da un discurso en el evento sobre industrias extractivas en la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente. 

Entre los incidentes más importantes destacados se incluyen el de Mount Polley, al oeste de Canadá, cuando en agosto de 2014 una instalación de almacenamiento minero falló y 25 millones de metros cúbicos de aguas residuales contaminaron el lago Polley.

También se evaluó el impacto del incidente de Samarco en 2015, cuando aproximadamente 33 millones de metros cúbicos de desechos mineros viajaron 650 km hasta la costa atlántica y destruyeron las fuentes de agua de cientos de miles de personas.

Al evento paralelo a la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente asistieron delegados de comunidades que se han visto afectadas por la contaminación de los desechos mineros. Hablaron de algunos de los efectos adversos, duraderos y negativos en su agua, su tierra y sus vidas. Representantes del sector privado también estuvieron presentes.

John Atherton, director del Consejo Internacional de Minería y Metales, dijo que la electrificación de la industria minera tiene una "gran promesa" de extracción más limpia y pidió "responsabilidad compartida" para garantizar la reducción de la contaminación.